La fruta del monje, conocida como Luo Han Guo en chino, tiene una profunda conexión con la espiritualidad budista y la búsqueda de la longevidad.
Los Arhats o Luo Han
El nombre "Luo Han" proviene de los Arhats, discípulos iluminados del Buda. Se dice que los monjes budistas de la orden Luo Han fueron los primeros en cultivar esta fruto hace más de 800 años.
El elixir de la inmortalidad
En la medicina tradicional china, la fruta del monje era considerada un "elixir de longevidad". Se creía que su consumo regular promovía la salud, la vitalidad y una vida larga.
Uso en la medicina tradicional
Los monjes utilizaban la fruta para tratar diversas afecciones: tos, dolor de garganta, fiebre y problemas digestivos. También la consumían durante la meditación para mantener la claridad mental.